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Nuevos Giros En Masaje Atletico-Deportivo
A medida que progresa la investigación científica en áreas relacionadas con el rendimiento del cuerpo humano, surgen nuevas y más especializadas técnicas para abordar el masaje corporal.
La técnica de alta energía concentrada, ha dado paso a un tipo de masaje que beneficia a personas con estilos de vida llenos de constante actividad física, tales como profesionales de todas las áreas, incluyendo padres y madres con estilos de vida y agendas que exigen un alto nivel constante de energía y rendimiento físico.
De igual forma, los atletas, bailarines, y personas que se ejercitan regularmente, se benefician de este tipo de masaje, el masaje atlético-deportivo, porque incorpora el movimiento como parte clave de la terapia de regeneración y memoria de la tonificación del tejido muscular o miofascial. La fascia es una red tridimensional que da soporte y envuelve los músculos, sujetando y conectando el cuerpo debajo de la piel. Su característica principal es que queda inmersa en el músculo. Es por eso que a esa fusión de músculo y fascia se le llama myofascia. Si este tejido que por naturaleza es húmedo, flexible y elástico es expuesto a estrés prolongado, sea físico, mental o emocional, comienza a deshidratarse y tiene como consecuencia el que se acorte dicho tejido.
Un tipo de masaje que se concentra en el movimiento y cuyos resultados se hacen evidentes en el bienestar general de quienes lo reciben. El masaje atlético-deportivo se diferencia del método popular de masaje de relajamiento en varias áreas, por ejemplo: incorpora una combinación única de técnicas para el estiramiento de los músculos; incluye movimientos de estiramiento que resultan en rendimiento atlético y ejecución artística, ambos basados en la flexibilidad que se mantiene en la memoria del músculo.
Los resultados de mantener los músculos y demás sistemas relacionados en un nivel óptimo de energía y rendimiento, se traducen en la reducción y prevención de lastimaduras, luxaciones y tejidos encogidos, que limitan el estilo de vida y actividades de numerosas personas.
Aunque combina elementos del masaje sueco y del masaje tradicional, el masaje atlético deportivo miofascial incorpora un enfoque especializado y tridimensional, el alargamiento y estiramiento progresivo y constante del tronco y miembros del cuerpo. Este tipo de masaje tridimensional es muy efectivo para el relajamiento de distorsiones y restricciones físicas que limitan el movimiento óptimo. Este masaje terapéutico aplica presión directamente sobre la superficie muscular, por lo que no se necesita ningún tipo de crema y el cliente puede beneficiarse del masaje sin despojarse de su vestimenta, puesto que la ropa se considera una capa más de piel a través de la cual se trabaja.
Se trata de un masaje activo, en el que las manos palpan las áreas con problemas, dejándose llevar entre otros elementos, por los cambios en temperatura que presenta cada área del cuerpo. Las manos reciben el mensaje de las áreas con problemas y usan ese mensaje para:
• estirar y relajar las áreas en tensión;
• distribuir equitativamente las fibras musculares y nutrir al músculo;
• reducir la tensión y aumentar la flexibilidad muscular;
• liberar al músculo de congestión y abrir las vías a la oxigenación de los músculos; tendones y ligamentos que son objeto del masaje.
Mediante el masaje atlético miofascial se puede superar las expectativas de rendimiento de la condición atlética y deportiva. La tonificación permanece impresa en la memoria de los músculos y se regenera mediante el masaje de sus tejido miofascial.
Es un intento de tomar control del cuerpo en su totalidad, mientras se aumenta la calidad del desempeño atlético en general, se reduce la pérdida de tonificación muscular, y se alivia la congestión en la fibra muscular, que con frecuencia inhibe el movimiento libre y voluntario. Es una terapia positiva para toda persona que procura mantener niveles óptimos de funcionamiento y constante bienestar personal.
Un ejemplo vívido del efecto que tiene el tejido de myofascial encogido es lo que se conoce como el Hombro Congelado, cuyos síntomas comienzan a manifestarse lentamente, con una pérdida gradual de flexibilidad. La causa específica puede ser difícil de identificar, sin embargo, el encogimiento del tejido de la fascia produce dolor y comienza a limitar el movimiento y la actividad física. Una vez se identifique el problema como hombro congelado, con dolor y espasmos musculares, se puede aplicar terapia de masaje, tratamiento con compresas calientes y frías y añadir ejercicio moderado para fortalecer los músculos del hombro.
La meta principal del tratamiento de masaje es eliminar los puntos de activación en el músculo subescapular, reducir la presión del hombro y el dolor que resulta de la misma. Para prevenir que recurra el espasmo, todos los músculos alrededor de estos puntos también deben ser tratado mediante masaje sistemáticamente. El darle tratamiento a todos los músculo que son responsables por el movimiento en el hombro le devuelve el balance a este sistema de músculo y fascia, permitiéndole actuar en forma integrada y funcionar con fluidez y elasticidad.
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